miércoles, 29 de junio de 2011

¿La Tierra camina hacia una nueva edad de hielo?

Los científicos consideran que nuestra el Sol ralentizará su actividad «hasta la hibernación», lo que afectará al clima terrestre

La estrella que nos calienta, el Sol, se dirige hacia el comienzo de un nuevo ciclo solar que será muy prolongado y se caracterizará por una muy baja actividad, según explican científicos del Nacional Solar Observatory (NSO) en su página web, y del Air Force Research Laboratory (AFRL).
 
 
Los expertos comparan esta perspectiva con la situación que vivió nuestro planeta entre los años 1645 y 1715, cuando se registró un periodo de inactividad solar que duró 70 años y que es conocido como la «Pequeña edad de hielo». Una prolongada época en la que las temperaturas bajaron entre 10 y 15 grados, según las latitudes, y en la que el hielo llegó a cubrir buena parte del norte de Asia, Europa y América
Los científicos han llegado a esta conclusión, presentada en la conferencia anual de la American Astronomical Society, al estudiar nuestra estrella (su interior, su superficie visible y su corona) y detectar un descenso de las manchas de su superficie y una menor actividad electromagnética cerca de los polos.
Estos síntomas auguran una drástica disminución de la actividad del Sol, casi «hasta su hibernación», para el nuevo ciclo solar, es decir, en los próximos 11 años, que es el tiempo medio aproximado que dura uno de estos ciclos.

Hallan un fósil de cocodrilo a más de 700 metros de altura, en el Pirineo aragonés

Ha sido localizado en Arén (Huesca) y tiene 65 millones de años de antigüedad


Lo que hoy son grandes montañas fueron, hace millones de años, unos islotes. Tuvo que pasar mucho tiempo hasta que el movimiento de las masas continentales dieran lugar a la cordillera que conocemos, a los grandes picos, a los valles, a la cordillera pirenaica en definitiva. Cuando en la tierra los dinosaurios imponían su poderío, en los islotes que asomaban de lo que hoy es el Pirineo había cocodrilos. Distintos, pero no mucho, a los que han llegado a nuestros días.

El Pirineo, por eso, apasiona a los científicos dedicados a desentrañar ese hondo pasado de la Tierra. En el término municipal de Arén (Huesca) hay seis yacimientos paleontológicos en los que trabajan los investigadores desde hace años. Y allí han dado con un hallazgo excepcional: el cráneo fosilizado de un cocodrilo de 65 millones de años, bautizado como «Arenysuchus gascabadiolorum». Es el más antiguo de Europa y el segundo más antiguo del mundo. El hallazgo se produjo en 2008, pero se ha hecho público esta semana. Ha sido recuperado y estudiado por investigadores del grupo Aragosaurus-IUCA de la Universidad de Zaragoza.

Según el trabajo de estos científicos, ese fósil correspondería a un cocodriloide de pequeño tamaño, con una longitud que oscilaría entre 1 y 1,5 metros. Explican que su aspecto y su modo de vida serían muy similares al de los cocodrilos actuales. El cráneo de «Arenysuchus» fue descubierto en la localidad oscense de Arén por los paleontólogos José Manuel Gasca y Ainara Badiola, del grupo de investigación Aragosaurus-IUCA, que coordina José Ignacio Canudo. El trabajo de estos científicos acaba de ser publicada por la prestigiosa revista especializada «PloS ONE».