Un estudio en la revista «Science» explica cómo actúan a modo de «cápsulas del tiempo» aportando información de hace más de 3.500 millones de años
Protegidas en el interior de los duros diamantes, las impurezas son minerales inalterados que pueden contar la historia del pasado lejano de La Tierra. Los investigadores han analizado los datos de más de 4.000 de estas inclusiones minerales para encontrar que los continentes iniciaron el ciclo (llamado ciclo de Wilson) de separación y choque hace unos 3.000 millones de años.
La investigación, que se publica este viernes en la revista 'Science'. El autor principal, Steven Shirey del Department of Terrestrial Magnetism de la Carnegie Institution, ha explicado que "el ciclo de Wilson es responsable del crecimiento de la corteza continental de La Tierra, las estructuras continentales que vemos hoy, la apertura y cierre de las cuencas oceánicas a través del tiempo, la formación de montañas y la distribución de los minerales y otros materiales de la corteza. Pero hasta hoy ha habido equívocos sobre cuándo comenzó dicho ciclo. Utilizamos las impurezas de los diamantes porque estos son cápsulas de tiempo perfectas, ofrecen información de hace más de 3.500 millones de años, información sobre la evolución de la atmósfera, el crecimiento de la corteza continental y el inicio de la tectónica de las placas".
El coautor del estudio, Stephen Richardson, de La Universidad de Ciudad del Cabo, ha señalado que "es asombroso que podamos usar las partículas minerales más pequeñas que pueden ser analizadas para revelar el origen de algunas de las principales características geológicas de La Tierra".

