sábado, 3 de diciembre de 2011

La sonda Mars detecta grandes cantidades de agua oculta en Marte

Esas grandes reservas podrían abastecer a los futuros astronautas que exploren el planeta rojo


La Agencia Espacial Europea (ESA) informó hoy de que imágenes proporcionadas esta semana por su sonda Mars de la cordillera Phlegra Montes apuntan a la existencia de grandes cantidades de agua bajo la superficie de Marte, que podrían abastecer a las futuras misiones tripuladas a ese planeta.

Esas imágenes, indicó la organización, permiten observar de cerca la cadena montañosa y apreciar que prácticamente todas sus montañas están rodeadas de "abanicos lobulares de derrubios", que morfológicamente son muy similares a las acumulaciones de derrubios que cubren los glaciares en la Tierra.

"Este hecho sugiere que quizás también existan glaciares enterrados bajo la superficie de Marte en esta región", apuntó la agencia en su página web, donde precisó que esta hipótesis ha sido respaldada por las observaciones realizadas por el radar que viaja a bordo de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA estadounidense.

La ESA incidió en que las observaciones por radar prueban que la presencia de tales abanicos de derrubios -unas estructuras redondeadas que aparecen con frecuencia en torno a mesetas y montañas de la zona- está casi siempre relacionada con la existencia de agua en estado sólido bajo la superficie, "a veces a tan solo 20 metros de profundidad". Según la organización, "los cráteres de impacto en los alrededores de Phlegra presentan marcas que indican una reciente actividad glacial en la región".

Las teorías señalan que las crestas de ese sistema montañoso se formaron cuando los cráteres más antiguos se llenaron de nieve y, con el paso del tiempo, esta se fue compactando.

La ESA explicó que los glaciares de esas latitudes medias se originaron en distintas épocas a lo largo de los últimos cientos de millones de años, cuando el eje polar de Marte era muy diferente del actual y, por tanto, también las condiciones climáticas en la región. "Todos estos indicios sugieren que podría haber grandes cantidades de agua oculta bajo la superficie de Marte en la región de Phlegra" y, "si así fuera, esas grandes reservas podrían abastecer de agua a los futuros astronautas que exploren el planeta rojo", concluyó

Un fuerte español bajo el suelo de Taiwán

Arqueología. Investigadores del CSIC excavan en la isla china para desenterrar los restos de una fortaleza colonial del siglo XVII


Apocos centímetros de las ruedas de los coches, un pedazo de la historia está saliendo a la luz. El escenario no es precisamente una jungla remota o un desierto hostil: entre edificios apiñados, a la entrada de un aparcamiento y frente a los astilleros de CSBC (antes China Shipbuilding Corporation), en el puerto de Keelung (Taiwán). Allí, restos de un antiguo enclave español yacen como testigos mudos del fallido intento del rey Felipe IV por controlar una plaza estratégica en el comercio de las Indias Orientales.

Pero una gran parte de los restos aún tendrá que esperar. El equipo hispanotaiwanés empeñado en este proyecto de enorme valor histórico se enfrenta a la incomprensión del astillero estatal, que hasta ahora ha denegado el permiso para excavar en la zona donde los arqueólogos creen que se ubicó el fuerte de San Salvador, de unos cien metros de lado. "La mayor fortaleza española en el Lejano Oriente", pondera José Eugenio Borao Mateo, un zaragozano doctorado en historia en Barcelona y que desde 1990 ejerce como profesor en la Facultad de Letras de la Universidad Nacional de Taiwán.

El enclave pretendía proteger la ruta comercial entre China y Manila.
Borao Mateo está removiendo Madrid con Taipéi para impulsar su proyecto, Del Renacimiento al Neolítico: la fortaleza española de Keelung y su entorno previo austronesio y prehistórico. La iniciativa está cofinanciada por ambos países y en ella trabajan investigadores del Consejo Nacional de Ciencias taiwanés y del Instituto de Historia y el Centro de Ciencias Humanas y Sociales, ambos del CSIC.

Los científicos quieren rescatar un enclave bien documentado históricamente, pero aún oculto para la arqueología. Durante los 16 años que duró la presencia española en Taiwán, de 1626 a 1642, el pequeño puerto de La Santísima Trinidad intentó proteger la ruta marítima entre la región continental costera de Fujian y la capital de la Capitanía General de las Filipinas, Manila. El gran rival era Holanda, que dominaba la costa occidental de Taiwán y que acabaría expulsando a los españoles de aquel territorio.

Dónde marcar la X


Con el investigador del CSIC Juan Manuel Vicent a la cabeza de la pata española del proyecto, la arqueóloga María Cruz Berrocal ha estado al frente del trabajo de campo en Taiwán. El primer paso era localizar los emplazamientos más prometedores para excavar, y no parecía tarea fácil. "Es una zona muy abigarrada de construcciones", explica Berrocal. Para marcar la X, la documentación reunida por Borao Mateo fue esencial. "Conseguí dar con las fotografías y el diario de excavaciones de los trabajos que hizo el Gobierno colonial japonés en 1936 en uno de los bastiones del fuerte, aunque al año siguiente, tal vez por la inminente guerra con China, lo destruyeron para construir los astilleros", relata el profesor. "Años atrás colaboré con un arqueólogo e hicimos un análisis de radar de penetración terrestre (GPR) que sirvió para identificar los posibles cimientos de uno de los lados de la fortaleza, a metro y medio bajo tierra".

"San Salvador era la mayor fortaleza española en el Lejano Oriente"
Pero tras la negativa de los astilleros a autorizar la excavación, los arqueólogos tuvieron que conformarse con el aparcamiento. "Superponiendo mapas holandeses, japoneses y modernos digitalizados, concluimos que allí se encuentra una iglesia de piedra construida por los dominicos que vinieron a la isla", expone Borao Mateo, que resume el progreso de estos trabajos: "Abrimos cuatro catas en la zona norte sin resultado aparente, por lo que nos hemos trasladado a la zona sur, donde está apareciendo un tapial impresionante; aún no podemos decir si pertenece a alguna estructura española o indígena".

Y es que, como lonchas de embutidos en un sándwich, las excavaciones han cortado un variado menú cronológico que abarca desde el Neolítico hasta la época japonesa, pasando por la Edad del Hierro y la dominación china. "Estamos contentos porque están apareciendo finas piezas neolíticas, otras indígenas, y de la dinastía Qing y japonesas; y materiales del siglo XVII contemporáneos a la presencia hispana, pero que aún tenemos que estudiar", apunta Borao Mateo. Aunque es un primer bocado para los arqueólogos, todo se analiza exclusivamente en los laboratorios taiwaneses. "No nos dejan sacar nada del país se lamenta Berrocal. Lo único que podemos traer a España son muestras de suelo para analizarlas y estudiar cómo se formó ese suelo para la datación".

El astillero estatal hasta ahora ha denegado el permiso para excavar.

Ciencia contra burocracia
El equipo confía en que la naval transija para acometer las excavaciones de mayor calado, las de la fortaleza principal. Un segundo enclave de interés es otro hueso duro de roer por requerir también un permiso especial. "Hay dos zonas elevadas que los españoles llamaban La Mira y La Retirada, con fuertes auxiliares. Entre ambas, españoles y holandeses libraron una batalla de una semana. Es posible que allí aparezcan elementos hispánicos, pero se encuentran en instalaciones militares. Aunque, curiosamente, van a dar más facilidades para entrar a excavar que los astilleros", comenta Borao Mateo. "El problema en el astillero es que dicen que tienen que fabricar barcos y que nosotros estorbamos", señala Berrocal. Parte del problema parece ser el extraño limbo político en el que sigue la isla de Taiwán, una nación independiente de facto pero no reconocida por ninguna potencia, y que la República Popular del continente aún espera anexionar oficialmente. "Por eso tienen un exceso de celo con sus instalaciones estratégicas, aunque el astillero está en declive. Y la burocracia allí es terrible", apunta la experta del CSIC.

A la espera de la próxima campaña de excavación, en primavera, los científicos confían en que el proyecto suscite tanto interés en España como lo ha hecho en Taiwán. "Allí están entusiasmados", celebra Berrocal.

"Esperemos que en España ocurra lo mismo", añade. De hecho, cuenta Borao Mateo, fueron los taiwaneses quienes en 2010 viajaron a España en busca de expertos del CSIC que se sumasen al proyecto. El sueño de este profesor, después de 20 años estudiando la huella española en Taiwán, es ver construido allí un parque arqueológico. Además de servir a académicos e investigadores, atraería el turismo español hacia aquel rincón de Asia.

Fuente: http://www.publico.es/ciencias/410295/un-fuerte-espanol-bajo-el-suelo-de-taiwan

Tortugas embrionarias se ponen de acuerdo entre ellas para eclosionar juntas


El nacimiento de las tortugas es uno de los más complicados de la naturaleza, por la alta cantidad de huevos que la madre entierra y que son como un manjar para los depredadores. Por ello es muy importante que puedan coordinar y acelerar su proceso de desarrollo y así poder nacer toda la camada al mismo tiempo.

La sincronía entre los huevos no es tema fácil. Por mucho que se encuentren siempre en el mismo lugar durante el mismo tiempo, los que están más cerca de la superficie reciben más calor y se desarrollan mucho más rápido que los que están más al fondo del nido, pero las tortugas del Río Murray, en Australia, son capaces de darse cuenta si sus hermanos llevan un ritmo de desarrollo mayor o menor y pueden adaptar el suyo para ir al mismo tiempo.

El profesor Ricky-John Spencer, de la Universidad de Sídney, lleva años estudiando esta especie y en 2003 recogió docenas de grupos de huevos y los separó en grupos, incubándolos a 25°C o a 30°C y luego los reunía para completar su etapa de desarrollo. Ahí descubrió que de igual forma eclosionaban al mismo tiempo.

Luego Jessica McGlashan, alumna de Spencer probó monitoreando el metabolismo de los embriones a través de la medición del ritmo cardíaco y las emisiones de dióxido de carbono. Ella descubrió que si los embriones se incubaban junto con pares más desarrollados, los primeros aceleraban su crecimiento; su corazón se aceleraba y exhalaban un 67% extra de CO2. Y pese a que se notaba la diferencia, nacían tan fuertes como las demás crías.

El equipo concluyó que los embriones son capaces de comunicarse entre sí, pero aún no logran determinar cómo lo logran. Piensan que puede tener relación con los cambios en el nido, quegatille ciertas hormonas que altere el metabolismo de las tortugas.

Lo claro es que son criaturas muy inteligentes ya que este mecanismo eleva las opciones de que tras nacer puedan sortear la fase crítica hasta que alcanzan a ingresar al agua, que es cuando más desprotegidas están. Bien por las tortugas de Murray River.

Link: Embryonic Turtles Communicate to Coordinate Hatching (Wired)

Europa abandona el rescate de la sonda rusa

La Agencia Espacial Europea suspende sus intentos de comunicarse con la Fobos-Grunt'


La Agencia Espacial Europea (ESA) ha puesto punto final al rescate de la nave rusa Fobos-Grunt, que lleva más de tres semanas fuera de control. "La ESA ha terminado su apoyo, pero permanecerá disponible en caso de que nuestros colegas rusos consigan contactar con ella", explicó ayer Manfred Warhaut, jefe del Centro de Operaciones de la agencia, en Darmstaad (Alemania). La decisión pone un nuevo clavo en el ataúd de la misión, que los rusos se resisten a dar por muerta.

La nave fue lanzada por Rusia el 8 de noviembre. Con ella, quería ser el primer país en enviar una misión a Marte y su luna Fobos y traer de vuelta una muestra de tierra de esta última. Un problema de propulsión impidió que el artefacto saliese hacia el planeta rojo y le dejó dando vueltas a la tierra y fuera de control.

Una de las nueve antenas de seguimiento de la ESA en Perth (Australia) logró comunicarse con la nave dos semanas después, pero sus intentos no bastaron para recobrar el control de la nave. Tras otra semana infructuosa en la que la agencia ha modificado su antena de Maspalomas, en Canarias, para establecer contacto, la agencia ha decidido abandonar. "Ha sido como pescar en la oscuridad total", ha resumido un portavoz de la ESA. "No creemos que a día de hoy haya posibilidades de que la sonda pueda llegar a Marte", ha opinado Warhaut, que ha añadido que, por ahora no han discutido con sus colegas rusos sobre la reentrada del artefacto, que contiene combustible explosivo, y que se espera en los dos próximos meses.

Fuente: http://www.publico.es/ciencias/410293/europa-abandona-el-rescate-de-la-sonda-rusa