Mediante el hallazgo de una tumba prehistórica en las islas Orcadas
(norte de Escocia), los arqueólogos han descubierto que los antiguos habitantes
del actual territorio de Reino Unido se dedicaban a la construcción de
laberintos subterráneos hace más de 5.000 años, es decir, unos 400 años
antes del inicio de la construcción de las pirámides egipcias de Giza.
La tumba descubierta, de 3,8 metros de altura, representa un corredor
de unos 11 metros, construido en el Neolítico y forma parte de un
notable conjunto de monumentos, designado por la UNESCO como Patrimonio
de la Humanidad.

