El telescopio alemán GREGOR, que llevaba 10 años en desarrollo, acaba
de comenzar a operar en el Observatorio del Teide del Instituto de
Astrofísica de Canarias (IAC). El GREGOR, que tiene
una apertura de metro y medio, es
el más grande de Europa y el tercero del mundo destinado a mirar a nuestra estrella, lo que permitirá estudiarla con un detalle sin precedentes hasta ahora.
Su puesta en marcha coincide con un año en el que se están repitiendo
intensas tormentas solares. El nuevo GREGOR, según los investigadores
del IAC, ayudará a comprender mejor fenómenos como éste que afectan a
las actividades en la Tierra, dañando los satélites y a las eres de
energía.